En 2025, 7.190 personas quedaron registradas en todo el país como fallecidas sin familiares responsables. De ellas, el 53,4 % eran beneficiarias de la asistencia básica para la subsistencia (기초생활수급자) y el 46,6 % no lo eran. En Seúl, la mayoría vivía en casas o apartamentos convencionales, y el 74,9 % de las personas fallecidas sin familiares responsables en todo el país tenía familiares legalmente reconocidos. Esto pone de manifiesto tanto que la pobreza o la ausencia de familiares no bastan para explicar estas muertes como la falta de un sistema estadístico que permita conocer esta realidad a escala nacional.

Antecedentes y contexto

El análisis combina datos sobre personas fallecidas sin familiares responsables entre 2021 y 2025, proporcionados por el Ministerio de Salud y Bienestar (보건복지부) a través de la oficina de Lee Su-jin, diputada del Partido Democrático de Corea (더불어민주당), con datos sobre funerales públicos del Ayuntamiento Metropolitano de Seúl (서울시), facilitados por la asociación sin ánimo de lucro Nanumgwa Nanum (나눔과나눔). En este contexto, la expresión «muerte sin familiares responsables» no se limita a los casos en los que no existe ningún familiar ni pariente reconocido legalmente. El año pasado, el 74,9 % de las personas fallecidas en todo el país que fueron registradas en esta categoría tenía familiares legalmente reconocidos, como cónyuges, ascendientes o descendientes en línea directa, o hermanos.

Estas cifras muestran que «tener familiares» y estar en condiciones de organizar un funeral no son necesariamente lo mismo. El texto original apunta a que algunas personas podrían haber renunciado a hacerse cargo del cuerpo y organizar el funeral por la ruptura de los vínculos familiares o por el coste de los servicios funerarios, pero no especifica qué proporción del total corresponde a cada motivo.

La pobreza tampoco es un criterio único para determinar quién queda dentro de esta categoría. El 46,6 % de las personas fallecidas no eran beneficiarias de la asistencia básica para la subsistencia. Además, un estudio sobre la vivienda de 1.471 personas fallecidas sin familiares responsables en Seúl concluyó que el 57 % vivía en casas convencionales, el 13 % en apartamentos y el 17 % en habitaciones pequeñas, casas de huéspedes o pensiones. Esto significa que las muertes sin familiares responsables no se limitan a un tipo concreto de vivienda ni a quienes reciben prestaciones sociales.

De las 1.471 personas en Seúl, 1.233 —el 83,8 %— no se habían casado o estaban divorciadas. Esta cifra corresponde a los datos de Seúl y no es una estadística sobre el estado civil de todas las personas fallecidas en esta categoría en el país. Además, entre las personas fallecidas sin familiares responsables en todo el país el año pasado había 149 extranjeras y 126 personas de entre 20 y 39 años. Estos casos muestran que los antecedentes de las personas fallecidas no responden a un único perfil.

Qué significa esta noticia

Si se considera que las muertes sin familiares responsables son únicamente un problema de pobreza o aislamiento, el alcance de las medidas necesarias podría quedar limitado. Las estadísticas también incluyen a personas que no recibían prestaciones y vivían en casas o apartamentos convencionales, así como a personas que tenían familiares legalmente reconocidos, pero cuyo funeral no llegó a organizarse. Por eso, es importante examinar no solo la situación económica de las personas fallecidas, sino también las circunstancias en las que, aun habiendo familiares, no se organiza el funeral o se renuncia a hacerlo.

En un análisis de 576 formularios de delegación de funerales presentados en Seúl, Nanumgwa Nanum concluyó que en el 45,1 % de los casos la familia señaló problemas económicos como motivo para renunciar al funeral. Sin embargo, el resultado corresponde al análisis de 576 formularios de Seúl y no debe interpretarse como el porcentaje de muertes sin familiares responsables en todo el país atribuible a problemas económicos. También se planteó que, si hubiera habido ayudas posteriores al fallecimiento, las familias podrían haber organizado directamente los funerales, pero estos datos por sí solos no permiten determinar en qué medida habría ocurrido.

Por ejemplo, aunque una persona tenga familiares reconocidos legalmente, si los vínculos se han roto o la familia no puede asumir el coste del funeral, el mero dato de que «tiene familia» no basta para explicar las circunstancias de sus últimos momentos. Se trata de un supuesto hipotético; los datos disponibles no permiten confirmar cuáles fueron las circunstancias reales de cada persona fallecida.

Las estadísticas sobre muertes sin familiares responsables se gestionan recopilando el número de funerales tramitados y registrados por los gobiernos locales, y no se publican como estadísticas nacionales. Esto limita la posibilidad de conocer no solo la magnitud del fenómeno, sino también quiénes pasan a encontrarse en esa situación y por qué.

Hechos confirmados y cuestiones que aún se desconocen

Hechos confirmados

  • En 2025 hubo 7.190 muertes sin familiares responsables en todo el país.
  • De las personas fallecidas, el 53,4 % eran beneficiarias de la asistencia básica para la subsistencia y el 46,6 % no lo eran.
  • El 74,9 % de las personas fallecidas sin familiares responsables en todo el país tenía familiares legalmente reconocidos.
  • De los 576 formularios de delegación de funerales de Seúl, en el 45,1 % se señalaron problemas económicos como motivo para renunciar al funeral.
  • Las estadísticas sobre muertes sin familiares responsables no se publican como estadísticas nacionales y se gestionan recopilando el número de funerales tramitados y registrados por los gobiernos locales.

Cuestiones que aún se desconocen

  • No se indica cómo varió año a año el número de muertes sin familiares responsables entre 2021 y 2025.
  • No se dispone de información desglosada sobre el sexo de las personas fallecidas ni sobre la nacionalidad de las extranjeras.
  • No se indican los porcentajes correspondientes a motivos distintos de los problemas económicos entre las razones por las que las familias renunciaron a organizar los funerales.
  • Tampoco se sabe cuántos casos de personas fallecidas sin familiares responsables que sí tenían familiares legalmente reconocidos se debieron, respectivamente, a la ruptura de los vínculos, a la carga de los costes u otras circunstancias concretas.

Qué conviene comprobar

  • Al consultar estadísticas sobre muertes sin familiares responsables, conviene distinguir si las cifras corresponden a todo el país o a un estudio de Seúl, y comprobar en qué datos y población analizada se basan.
  • El porcentaje de problemas económicos detectado en los formularios de delegación de funerales procede del análisis de esos documentos. Hay que tener en cuenta su alcance y no interpretarlo como el porcentaje de causas en el conjunto de las muertes sin familiares responsables.
  • Si preocupa la voluntad de la familia o de las personas cercanas respecto al funeral, así como la carga de sus costes, se puede consultar al gobierno local del lugar de residencia para saber qué procedimientos y ayudas relacionados con los funerales existen. Estos datos por sí solos no permiten determinar quién puede recibir ayudas ni cuáles son los requisitos para solicitarlas.