El domingo concluyeron los 16 días de los Juegos Asiáticos de Aichi-Nagoya de 2026. La competición, en la que participaron más de 15.000 atletas y personas vinculadas a ella procedentes de 45 países, acaparó la atención por problemas de organización relacionados, entre otros aspectos, con el alojamiento y el transporte. Se recurrió a hoteles, cruceros e instalaciones provisionales de contenedores en lugar de construir una villa exclusiva para los atletas, y durante los Juegos también se produjeron problemas con los autobuses.

Antecedentes y contexto

El comité organizador decidió no construir una villa exclusiva para los atletas alegando que así reduciría costes y aplicaría una política ecológica. El plan de alojamiento contemplaba que unos 9.000 participantes se hospedaran en hoteles, 4.000 en cruceros y 2.000 en instalaciones de contenedores de madera. La delegación surcoreana estaba formada por unas 1.000 personas, y se asignaron instalaciones de contenedores a atletas de cinco disciplinas, entre ellas el baloncesto masculino, el jujitsu y el ciclismo. Según las informaciones publicadas, cada módulo de contenedores podía alojar hasta a seis personas.

Antes de la inauguración de los Juegos ya se habían expresado inquietudes por la falta de alojamiento y por unas condiciones que podían ser peores de lo esperado. Entre los casos conocidos después de la competición, el jugador surcoreano de baloncesto Byeon Jun-hyeong compartió un breve vídeo en el que se veía una gotera y explicaba que las camas eran pequeñas para los jugadores de gran estatura. También se publicaron quejas sobre la comida y otros aspectos del crucero atracado en el puerto de Nagoya. Según las informaciones, Park Hye-jeong, medallista de plata en la categoría femenina de más de 86 kg de halterofilia, dijo que había perdido unos 4 kg porque no estaba satisfecha con las comidas servidas a bordo.

La sostenibilidad y el ahorro de costes explican el modelo organizativo elegido. Una información señaló que, según la respuesta oficial del comité organizador, al no construir nuevas instalaciones de alojamiento se ahorraron 64.000 millones de yenes. También se explicó que se habían minimizado los costes de organización, por ejemplo, celebrando en Tokio las competiciones de natación. Sin embargo, no hay motivos suficientes para afirmar que la decisión de no construir instalaciones de alojamiento causara directamente los problemas de transporte o las incomodidades en alojamientos concretos. Son problemas de organización distintos que deben analizarse por separado.

Qué significa esta noticia

Para los participantes, el alojamiento no es simplemente un lugar donde dormir. Las comidas, el descanso y los desplazamientos a las sedes deportivas forman parte del calendario de la competición, por lo que incluso pequeños problemas de organización en el alojamiento y el transporte pueden afectar a los entrenamientos o a la preparación para competir. De hecho, se informó de que el autobús de la selección surcoreana de fútbol se perdió de camino al partido contra Catar y llegó al estadio unos 30 minutos más tarde de lo previsto; el entrenamiento de recuperación del día siguiente también se retrasó por problemas con el autobús.

También hubo otros casos. La selección surcoreana masculina de baloncesto no pudo participar en el calentamiento de tiro previo al partido por el oro contra Japón porque no llegó el autobús lanzadera previsto. El entrenamiento de la selección masculina de voleibol también se vio afectado por problemas de transporte similares. El 28 de septiembre, un error en la asignación de autobuses hizo que el vehículo asignado a la selección surcoreana recogiera a la selección paquistaní, mientras que otro autobús asignado a Pakistán recogió a los jugadores surcoreanos. Se informó de que el comité organizador se disculpó por el incidente, que afectó al horario de entrenamiento de Corea del Sur y retrasó un partido de clasificación de Pakistán.

Estos casos muestran que una competición sostenible no se consigue únicamente tomando decisiones para reducir costes. Aunque se opte por no construir nuevas instalaciones de alojamiento, si no se gestionan adecuadamente el estado de los alojamientos asignados, las comidas y los desplazamientos a las sedes deportivas, los participantes pueden percibir antes las molestias que los beneficios del ahorro. Esta es una interpretación que puede extraerse de los casos publicados y no significa que todos los participantes vivieran la misma experiencia.

Por ejemplo, si los participantes de unos próximos Juegos fueran alojados en instalaciones provisionales, quizá deberían comprobar no solo dónde se encuentran, sino también cómo llegarán a las sedes deportivas y cómo se les proporcionarán las comidas. Distribuir a los participantes entre distintos tipos de alojamiento puede ser una forma de acoger a un gran número de personas, pero conviene tener presente que la comodidad real dependerá de cómo se coordinen las instalaciones y la gestión de los desplazamientos.

Hechos confirmados y aspectos que aún se desconocen

Hechos confirmados

  • Los Juegos concluyeron el domingo tras 16 días, con la participación de más de 15.000 atletas y personas vinculadas a la competición.
  • El comité organizador tenía previsto ofrecer alojamiento en hoteles, cruceros e instalaciones de contenedores de madera, en lugar de construir una villa exclusiva para los atletas.
  • Se informó de problemas con autobuses que afectaron a las selecciones surcoreanas de fútbol, baloncesto y voleibol, así como a las selecciones de Corea del Sur y Pakistán.
  • Se publicaron un vídeo de un jugador surcoreano de baloncesto sobre su alojamiento en contenedores y las quejas de una atleta sobre la comida del crucero.

Aspectos que aún se desconocen

  • Con qué frecuencia se produjeron problemas de transporte durante los Juegos y qué efectos tuvieron en las delegaciones distintas de la surcoreana.
  • Cuál era el estado general real de los alojamientos en contenedores y de los demás alojamientos, y cuál fue la valoración global de los atletas.
  • En qué medida los problemas de alojamiento y transporte afectaron al rendimiento de los atletas.

Qué conviene comprobar

  • Quienes participen en unos Juegos deberían comprobar si se les informa conjuntamente del alojamiento asignado y de los medios para llegar a las sedes deportivas, y si los horarios y la asignación de los autobuses coinciden con el calendario.
  • Al conocer casos de incomodidad en el alojamiento, conviene distinguir entre vídeos o declaraciones individuales y el estado de las instalaciones en su conjunto, y comprobar si se han confirmado experiencias de varios participantes.
  • Para evaluar la organización sostenible de unos Juegos, es importante tener en cuenta no solo que no se hayan construido nuevas instalaciones, sino también la información sobre la comodidad real de los participantes en aspectos como las comidas, el descanso y los desplazamientos.

Referencias