Han Min-su, de 72 años, recibió un funeral público como persona fallecida sin familiares reconocidos el 13 de septiembre en el Crematorio Municipal de Seúl (서울시립승화원). Yun Yeong-cheol, de 78 años, que había estado al lado de Han en vida, recibió el encargo de ocuparse del funeral, pero, al no cumplir los criterios legales para ser considerado allegado, le resultó difícil asumir esa responsabilidad. Pasaron 24 días desde la muerte de Han hasta que se celebró el funeral. En una realidad en la que cada vez hay más personas que no tienen familia o que, pese a tenerla, no dejan que se haga cargo de sus restos y su funeral, este caso plantea la pregunta: «¿Quién puede hacerse cargo del último adiós a una persona fallecida?».

Antecedentes y contexto

Han y Yun se conocieron hace nueve años en los asientos del metro reservados para personas mayores y entablaron una relación cercana. Cuando la situación de Han empeoró, Yun le ofreció una habitación en su casa; cuando Han fue hospitalizado, le ayudó con el ingreso y las visitas. En la vida real, ambos mantenían una relación estrecha, pero los criterios para determinar quién es allegado en los trámites funerarios no reconocieron automáticamente esa cercanía.

Según la Ley sobre servicios funerarios y otras cuestiones (장사 등에 관한 법률), se considera allegados al cónyuge, los ascendientes y descendientes en línea directa, y los hermanos y hermanas. Yun era un viejo amigo de Han y había compartido con él tareas de cuidado, pero no entraba en esas categorías. La clasificación administrativa de «persona sin familiares reconocidos» no significa que no hubiera tenido relación alguna con nadie en vida. Lo esencial de este caso es que los vínculos fuera de la familia pueden tener dificultades para ser tenidos en cuenta en los procedimientos que determinan quién se ocupa del funeral.

El aumento de las muertes de personas sin familiares reconocidos también hace difícil considerar el problema como una circunstancia excepcional de carácter individual. Según datos que el despacho de Lee Su-jin, diputada del Partido Democrático de Corea (더불어민주당), obtuvo del Ministerio de Salud y Bienestar (보건복지부), el número de personas fallecidas sin familiares reconocidos pasó de 3.603 en 2021 a 7.190 en 2025, un aumento del 99,6 %. En el mismo periodo, el total de fallecimientos aumentó un 14,3 %. La información publicada proyectó que, si se mantiene la tendencia actual, estas muertes superarán las 10.000 al año en 2029. Se trata de una proyección basada en la tendencia, no de un resultado confirmado.

En 2025, entre las personas fallecidas sin familiares reconocidos, 5.385 tenían allegados que delegaron el funeral o renunciaron a hacerse cargo de sus restos, lo que representaba el 75 % del total. Por tanto, la expresión «sin familiares reconocidos» no significa necesariamente que no hubiera nadie alrededor. Incluso si hay familiares, puede resultar difícil que se ocupen del funeral por sus circunstancias, que se hayan roto los vínculos familiares o que una persona cercana ajena a la familia haya cuidado de la persona fallecida; en todos esos casos puede ser difícil determinar quién se hará cargo del funeral.

Qué significa esta noticia

El problema de las muertes de personas sin familiares reconocidos no se limita a los trámites funerarios posteriores al fallecimiento. Si la relación familiar es el criterio central para decidir quién se ocupa del funeral, con independencia de con quién se relacionaba la persona en vida y de quién la cuidaba, puede resultar difícil confiar el último adiós a la persona que ella quería. Aunque haya documentos que permitan conocer su voluntad, si estos no otorgan una autoridad legalmente reconocida, no está claro hasta qué punto se respetará esa voluntad en la práctica.

Las personas afectadas no son solo quienes no tienen familia o han roto sus vínculos familiares. También se ven afectados quienes confían sus cuidados a personas cercanas o mantienen vínculos de convivencia fuera de la familia, así como quienes desean ayudar con el funeral de esas personas. Por ejemplo, si alguien quiere confiar su funeral a un amigo que no es familiar, no se puede dar por sentado que el amigo podrá hacerse cargo solo porque se lo haya pedido en vida. Según la información publicada, podrían exigirse documentos que acrediten la relación o un documento notarial o testamento redactado en vida; además, la persona designada en el testamento para organizar el funeral no tiene una autoridad legalmente reconocida.

Un funeral público puede ser una alternativa para que la comunidad se ocupe del sepelio cuando resulta difícil que lo hagan la familia o la propia persona. Sin embargo, también hay diferencias entre regiones en la forma de organizarlos y en las posibilidades de participar en el duelo. Se informó de que el Gobierno Metropolitano de Seúl (서울시) dispone de una sala funeraria específica para personas fallecidas sin familiares reconocidos y publica avisos fúnebres para que puedan participar amistades y ciudadanos, mientras que la mayoría de los demás gobiernos locales carecen de un sistema de este tipo. Que se pueda celebrar un funeral y que quienes tenían un vínculo con la persona fallecida puedan llorarla son cuestiones distintas.

Información sobre制度 y apoyos relacionados

La reforma de 2023 de la Ley sobre servicios funerarios y otras cuestiones (장사 등에 관한 법률) abrió la posibilidad de designar como responsable del funeral a una persona cercana con quien se hubiera mantenido una relación estrecha. Sin embargo, según la información publicada, podría ser necesario presentar pruebas objetivas de que la relación cercana se prolongó durante un periodo considerable o que la persona fallecida hubiera dejado en vida un documento notarial o un testamento. La información publicada no permite confirmar qué documentos concretos se aceptan ni cómo se lleva a cabo el procedimiento de designación.

Una limitación aún más importante es que la autoridad de la persona responsable del funeral designada en el testamento no está legalmente reconocida. Según la información publicada, las autoridades administrativas solo toman esa designación como referencia. Por tanto, no debe darse por sentado que dejar un testamento o un documento notarial garantice que la persona elegida se ocupará del funeral.

También se informó de que el apoyo y la organización de los funerales públicos varían según el gobierno local. En Seúl, una sala funeraria específica y la publicación de avisos fúnebres permiten que amistades y ciudadanos participen, pero es posible que otras regiones no cuenten con el mismo sistema. El tiempo transcurrido entre una muerte sin familiares reconocidos y la cremación también varió según la región: 30,5 días en Incheon, 27,8 en Seúl y 5,8 en Gwangju. Esto muestra que las condiciones para celebrar funerales y guardar el duelo pueden depender del lugar de residencia.

Hechos confirmados y cuestiones aún desconocidas

Hechos confirmados

  • Han Min-su recibió un funeral público como persona fallecida sin familiares reconocidos el 13 de septiembre en el Crematorio Municipal de Seúl; el funeral se celebró 24 días después de su muerte.
  • En 2025 hubo 7.190 personas fallecidas sin familiares reconocidos, un 99,6 % más que las 3.603 de 2021.
  • En 2025, en 5.385 casos de personas fallecidas sin familiares reconocidos, los allegados delegaron el funeral o renunciaron a hacerse cargo de los restos; esto representó el 75 % del total.
  • La reforma de 2023 de la Ley sobre servicios funerarios y otras cuestiones abrió la posibilidad de designar a una persona cercana como responsable del funeral, pero, según la información publicada, se necesitan documentos que acrediten la relación, entre otros requisitos, y la autoridad de la persona designada no está legalmente reconocida.
  • El tiempo hasta la cremación tras una muerte sin familiares reconocidos y las posibilidades de participar en funerales públicos variaban según la región.

Cuestiones aún desconocidas

  • ¿Qué documentos concretos se aceptan para designar a una persona cercana como responsable del funeral y cuál es el procedimiento de solicitud?
  • ¿Hasta qué punto puede respetarse en los trámites la voluntad de la persona fallecida expresada en un testamento o mediante una designación relacionada con su funeral?
  • Si surgen discrepancias entre familiares y amistades sobre quién debe hacerse cargo del funeral, ¿con qué criterios deciden las autoridades administrativas?
  • ¿Se establecerán mecanismos o criterios operativos para reducir las diferencias entre regiones en la organización de los funerales públicos?

Qué puede comprobar el lector

  • Si desea confiar su funeral a una persona cercana, conviene consultar directamente al gobierno local correspondiente qué documentos se necesitan para designarla responsable del funeral y cuál es el procedimiento de presentación. La información publicada no permite conocer con precisión qué pruebas se aceptan.
  • Hay que tener en cuenta que un testamento o un documento notarial redactado en vida no garantiza la autoridad de la persona responsable del funeral. Aunque se preparen esos documentos, también es necesario averiguar cómo se tratarán en los trámites administrativos.
  • La disponibilidad de salas funerarias para funerales públicos, la participación de personas cercanas y la publicación de avisos fúnebres pueden variar según la región; se puede consultar al gobierno local del lugar de residencia qué servicios funerarios y procedimientos están disponibles.