El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la creación de la Fuerza de Superinteligencia, una nueva organización que coordinará la respuesta del Gobierno federal a la IA. En una publicación en Truth Social el domingo por la mañana, Trump afirmó que la dirigirían el director de Inteligencia Nacional, Jay Clayton, y miembros de la Administración. Según se informó, el grupo de trabajo recibió un plazo de 120 días para elaborar un informe sobre los riesgos y las oportunidades que plantea la IA.

Antecedentes y contexto

Esta organización da continuidad a los planes que Trump ha presentado para responder a la IA. En septiembre, anunció que crearía un grupo de trabajo sobre IA y nombraría a un responsable de la materia, y mencionó un coeficiente intelectual elevado como requisito para optar al puesto. Más adelante, firmó una orden ejecutiva para rebautizar la IA con el nombre de superinteligencia.

La nueva denominación también apareció en un compromiso de seguridad firmado por directivos de empresas tecnológicas reunidos en la Casa Blanca. Según se informó, los directivos firmaron esta semana un compromiso no vinculante. Sin embargo, no se dieron a conocer sus detalles ni se explicó qué relación tendría la nueva organización con ese compromiso.

Conviene distinguir entre la información publicada sobre los nombramientos y las funciones y el anuncio de Trump. El presidente afirmó que Clayton y miembros de la Administración dirigirían el grupo, mientras que The Wall Street Journal informó de que Clayton lo presidiría y que Andrew Ferguson, presidente de la Comisión Federal de Comercio, Emil Michael, subsecretario de Guerra para Investigación e Ingeniería, y Scott Cooper, director de la Oficina de Gestión de Personal, serían vicepresidentes.

El mandato divulgado reúne dos objetivos. Uno es elaborar planes para responder a las amenazas basadas en la superinteligencia; el otro, impedir la sobrerregulación y la captura regulatoria, que podrían frenar la innovación y la competencia. La captura regulatoria se refiere a una situación en la que los intereses de quienes están sujetos a una regulación influyen excesivamente en su orientación.

Qué significa esta noticia

La nueva organización puede entenderse como un intento de coordinar, dentro de un mismo marco de políticas, la respuesta a los riesgos de la IA con la competencia tecnológica y la innovación, en lugar de abordar por separado solo los problemas de seguridad. En particular, dado que se ha incluido expresamente el mandato de evitar la sobrerregulación, la prioridad que el grupo de trabajo dé a determinados riesgos y los instrumentos regulatorios que proponga podrían servir para evaluar el rumbo de la respuesta estadounidense. Sin embargo, la información divulgada hasta ahora no permite saber si propondrá medidas regulatorias ni si el informe se traducirá en políticas o leyes.

Clayton ha dicho que sería irresponsable que Estados Unidos se retirara del ámbito de la IA mientras países como China avanzan. También afirmó a The Wall Street Journal, según informó el medio, que uno de los mayores riesgos es no ser el primero. Estas declaraciones muestran la posibilidad de que la perspectiva de que Estados Unidos deba liderar la competencia tecnológica actúe junto con el mandato del grupo de impedir la sobrerregulación. No obstante, por sí solas no permiten concluir que el grupo de trabajo vaya a dar prioridad a la competencia por encima de la seguridad.

Por ejemplo, las empresas que desarrollan o prestan servicios de IA en Estados Unidos podrían encontrar en el informe indicios sobre el entorno normativo futuro, según cómo aborde los riesgos y las cargas regulatorias. Sin embargo, como el informe todavía está en preparación, no hay motivos para afirmar que haya surgido una nueva obligación para empresas o usuarios concretos. Para los lectores de Corea del Sur, también es un asunto que conviene seguir para ver cómo equilibrará el Gobierno estadounidense los riesgos de la IA y la competitividad, en lugar de interpretar este anuncio por sí solo como un cambio institucional directo.

Hechos confirmados y cuestiones aún sin resolver

Hechos confirmados

  • Trump anunció en Truth Social la creación de la Fuerza de Superinteligencia y afirmó que Clayton y miembros de la Administración la dirigirían.
  • The Wall Street Journal informó de que Clayton la presidiría y que Ferguson, Michael y Cooper serían vicepresidentes.
  • Según se informó, el grupo de trabajo recibió un plazo de 120 días para elaborar un informe sobre los riesgos y las oportunidades de la IA.
  • El mandato divulgado incluye tanto la elaboración de planes para responder a las amenazas como la prevención de la sobrerregulación y la captura regulatoria.
  • Según se informó, los directivos de empresas tecnológicas reunidos en la Casa Blanca firmaron un compromiso de seguridad no vinculante.

Cuestiones aún sin resolver

  • ¿Qué riesgos y oportunidades concretos abordará el informe?
  • No se ha indicado cuándo se publicará el informe final.
  • No se ha confirmado si las recomendaciones del informe se traducirán en regulaciones o políticas.

Qué conviene comprobar

  • Según se informó, los 120 días son el plazo asignado para elaborar el informe, pero no se ha confirmado desde qué fecha empieza a contarse ni cuándo se publicará. Conviene verificar por separado el contenido del anuncio y la fecha de publicación.
  • Según se informó, el compromiso de seguridad de los directivos de empresas tecnológicas no es vinculante. También conviene distinguir si se divulgan más detalles sobre su contenido o sobre su relación con el mandato del grupo de trabajo.