En la primera Cumbre Corea del Sur-Asia Central (한-중앙아시아 정상회의), celebrada en Seúl del 14 al 16 de septiembre, ambas partes acordaron celebrar la cumbre de forma rotatoria cada dos años y poner en marcha reuniones de ministros de Industria y de altos funcionarios a nivel de viceministros. Tras elevar a nivel de líderes la categoría del foro ministerial existente, también se establecieron reuniones para examinar los temas de cooperación.

Antecedentes y contexto

El cambio que supone esta reunión no se limita a elevar el nivel de los encuentros. La periodicidad de la cumbre y la puesta en marcha de reuniones de ministros de Industria y de altos funcionarios crean varios canales, en distintos niveles, para tratar los acuerdos.

En el ámbito económico, se acordó conectar los minerales críticos de Asia Central con la capacidad de procesamiento y manufactura de Corea del Sur, con el objetivo de crear una cadena de valor mutuamente beneficiosa que abarque todo el ciclo de los minerales críticos. También se propuso la cooperación en inteligencia artificial. Según se explicó, esta podría ampliarse a ámbitos como las ciudades inteligentes, la digitalización de la logística y la movilidad aérea del futuro.

También se incluyeron mecanismos para reducir los riesgos de inversión de las empresas. Se abrieron ventanillas coreanas (한국 데스크) en Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán, donde funcionarios de alto nivel atienden directamente las dificultades que afrontan las empresas. Se informó de que Corea del Sur firmó un acuerdo de protección de inversiones con Turkmenistán. Estas medidas pueden considerarse una base institucional para ofrecer un canal que atienda las dificultades de las empresas y aumentar la estabilidad de las inversiones a largo plazo, pero no significan que ya se haya confirmado la resolución de problemas de empresas concretas ni que se hayan obtenido resultados de inversión.

El intercambio de personal y tecnología también es uno de los pilares de la cooperación. Ambas partes acordaron vincular la formación de trabajadores de Asia Central en tecnologías industriales con la transferencia de tecnología y ampliar los intercambios para incluir a investigadores, empresarios y funcionarios públicos. El artículo informa de que en Kazajistán abrió sus puertas el Instituto Superior de Ciencia y Tecnología de Kazajistán (Kaz-AIST), inspirado en el Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (한국과학기술원; KAIST), y de que en Uzbekistán se puso en marcha un programa de formación de personal centrado en el Centro de Metales Raros.

Qué significa esta noticia

Para las empresas, la cadena de valor de los minerales, las ventanillas coreanas y el acuerdo de protección de inversiones pueden servir de base de distintas maneras. El acuerdo sobre la cadena de valor marca la orientación de ampliar la cooperación más allá del acceso a los recursos, hasta el procesamiento y la manufactura. Las ventanillas coreanas ofrecen un canal para que funcionarios de alto nivel atiendan directamente las dificultades que afrontan las empresas sobre el terreno. Sin embargo, solo el seguimiento de la aplicación permitirá saber qué proyectos se ponen realmente en marcha y en qué medida se resuelven esas dificultades.

Por ejemplo, si una empresa surcoreana estudia un proyecto relacionado con los minerales en la región, tendrá que observar cómo se concreta la cooperación en la cadena de valor, en qué etapas y mediante qué proyectos, y de qué manera la ventanilla coreana local atiende las dificultades de las empresas. Se trata de un ejemplo hipotético; no significa que en la cumbre se haya confirmado un proyecto o apoyo para una empresa concreta.

La decisión de ampliar los intercambios para incluir a investigadores, empresarios y funcionarios públicos, y de vincular la formación en tecnologías industriales con la transferencia de tecnología, puede interpretarse como un intento de extender la cooperación a la capacitación de personal y al intercambio de conocimientos. Kaz-AIST y el programa de Uzbekistán también van en esa dirección. Sin embargo, la información disponible no permite confirmar la escala ni los resultados concretos de la formación y los intercambios.

El profesor Eom Gu-ho propuso que se necesitan más financiación y un mayor desarrollo institucional para poner en práctica los acuerdos de la cumbre. Señaló que Corea del Sur carece de fondos gubernamentales de financiación de políticas públicas y propuso crear un fondo de cooperación multilateral. También planteó apoyar con ayuda no reembolsable los estudios de viabilidad y la elaboración de planes maestros, vincular ese apoyo con ayuda reembolsable y cooperar con el Banco Mundial y el Banco Asiático de Desarrollo. Hay que distinguir estas propuestas, que el autor presenta como tareas futuras, de los acuerdos adoptados en la cumbre.

La conexión logística también sigue siendo una tarea pendiente. El profesor Eom propuso que Corea del Sur formule una visión para conectarse con redes logísticas euroasiáticas, como el Corredor Internacional de Transporte Transcaspio (TITR). Planteó participar en iniciativas que vayan más allá del transporte de recursos o de proyectos individuales, como la digitalización de las redes logísticas y el desarrollo de puertos principales y sus zonas interiores. Como la cumbre no confirmó ningún plan de conexión logística, este aspecto debe entenderse como una propuesta de estrategia futura.

También se propuso establecer mecanismos institucionales para supervisar la aplicación de los acuerdos. El profesor Eom consideró necesario que una secretaría de la cumbre supervise de manera continuada los acuerdos y que exista además una secretaría permanente que gestione de forma integrada la cooperación entre gobiernos locales. La idea es que, aunque ya se hayan creado reuniones periódicas y de altos funcionarios, debe estudiarse si hace falta una organización separada que compruebe continuamente el avance de cada acuerdo y gestione la cooperación entre gobiernos locales.

Hechos confirmados y aspectos aún desconocidos

Hechos confirmados

  • La primera Cumbre Corea del Sur-Asia Central se celebró en Seúl del 14 al 16 de septiembre, y se acordó celebrarla de forma rotatoria cada dos años.
  • Se pusieron en marcha reuniones de ministros de Industria y de altos funcionarios a nivel de viceministros, y se acordó crear una cadena de valor mutuamente beneficiosa que abarque todo el ciclo de los minerales críticos.
  • Se abrieron ventanillas coreanas para atender las dificultades de las empresas en Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán, y se informó de que Corea del Sur firmó un acuerdo de protección de inversiones con Turkmenistán.
  • Se acordó vincular la formación en tecnologías industriales con la transferencia de tecnología y ampliar los intercambios para incluir a investigadores, empresarios y funcionarios públicos.
  • La financiación de políticas públicas y el fondo de cooperación multilateral, la conexión con redes logísticas como el TITR y una secretaría permanente son tareas futuras propuestas por el profesor Eom Gu-ho.

Aspectos aún desconocidos

  • No se han dado a conocer calendarios concretos de aplicación ni indicadores de resultados para cada uno de los acuerdos de la cumbre.
  • No se ha confirmado si Corea del Sur creará realmente un fondo de financiación de políticas públicas o un fondo de cooperación multilateral ni, en caso de hacerlo, cuál sería su cuantía.
  • La información disponible no especifica en qué proyectos se concretarán la cooperación en inteligencia artificial y la cadena de valor de los minerales críticos, ni cuál será el volumen de inversión de cada proyecto o quiénes participarán.

Qué conviene observar

  • Conviene comprobar si las reuniones posteriores fijan calendarios e indicadores de resultados para cada acuerdo y si se hacen públicos periódicamente los avances en su aplicación.
  • Se puede observar si la creación de un fondo surcoreano de financiación de políticas públicas o de un fondo de cooperación multilateral se presenta como un plan concreto y cuál sería su dotación.
  • Cuando se concreten proyectos en los ámbitos de interés, las empresas y los centros de investigación deberían comprobar qué función desempeñan las ventanillas coreanas locales y cómo se informa sobre las modalidades de participación en la transferencia de tecnología y los intercambios de personal.