Según informaciones, el Departamento de Defensa de EE.UU. (미 국방부) elaboró, por orden del presidente Donald Trump, un plan para atacar Irán durante tres días. El plan contempla ataques breves e intensos contra las fuerzas de misiles y drones de Irán, sus instalaciones energéticas y sus bases militares, entre otros objetivos. Sin embargo, el presidente Trump afirmó que no atacará Irán antes de las elecciones legislativas de medio mandato de EE.UU. del 3 de noviembre. La clave, en medio de la contradicción entre las informaciones sobre el plan y las declaraciones públicas del presidente, es que no se ha decidido reanudar las operaciones.
Antecedentes y contexto
Los principales objetivos del plan del que se ha informado son las fuerzas de misiles y drones que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (이란 혁명수비대) ha reconstruido desde las primeras etapas de la guerra. También se ha informado de que las instalaciones energéticas y la cúpula de mando de la Guardia Revolucionaria podrían figurar entre los objetivos. Según otra información, el Departamento de Defensa de EE.UU. ordenó al Mando Central de EE.UU. (중부사령부), responsable de las operaciones en Oriente Medio, que completara los preparativos para reanudar operaciones de combate a gran escala.
Una orden de prepararse no equivale a una decisión de atacar. También se informó de que no se ha fijado una fecha concreta para un posible ataque y de que Trump aún no ha tomado una decisión definitiva. Previamente, altos cargos de seguridad nacional de la Casa Blanca (백악관), encabezados por el vicepresidente Vance, debatieron el 2 de este mes en Camp David la posibilidad de reanudar las operaciones, y, según se ha informado, Trump habló por teléfono el día 7 con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
La postura del presidente transmite señales contradictorias. Trump escribió en Truth Social que mantiene conversaciones productivas con Irán y que no habrá ataques antes de las elecciones de medio mandato. Por otra parte, también se ha informado de que, durante los últimos meses, el equipo de seguridad nacional de la Casa Blanca y el Departamento de Defensa propusieron en cinco ocasiones planes para operaciones a gran escala contra Irán o contra los rebeldes hutíes de Yemen, afines a Irán, y que el presidente rechazó todas las propuestas. Esto muestra que es necesario distinguir entre el hecho de que se hayan estudiado planes militares y la conclusión de que el presidente haya decidido llevarlos a cabo.
Qué significa esta noticia
Dado que se ha planteado la posibilidad de atacar no solo las fuerzas de misiles y drones de Irán, sino también sus instalaciones energéticas y bases militares, la ejecución del plan podría ampliar el alcance del conflicto militar. Las fuerzas estadounidenses también podrían afrontar una carga considerable. Según las informaciones, han mejorado las tácticas iraníes con misiles y la precisión de sus ataques, por lo que las fuerzas estadounidenses emplean más misiles interceptores que antes para detenerlos.
El despliegue de fuerzas también es un factor a tener en cuenta. El grupo de ataque del portaaviones Theodore Roosevelt, que salió de San Diego la semana pasada, podría llegar a Oriente Medio a finales de este mes, a más tardar, y unirse al USS George H.W. Bush y al USS George Washington. Se prevé que el periodo durante el cual los tres buques estén desplegados juntos sea temporal. Este refuerzo de fuerzas puede considerarse parte del contexto de los preparativos operativos, pero no constituye por sí mismo una prueba de que se haya decidido atacar.
Por ejemplo, si las negociaciones nucleares no avanzan incluso después de las elecciones de medio mandato, podría aumentar el interés por saber si se reanudarán las operaciones militares. Sin embargo, se trata de un supuesto posible, y no está confirmado que se produzca un ataque después de las elecciones. Tampoco debe interpretarse de forma extensiva la declaración de Trump de que no habrá ataques antes de las elecciones, como si garantizara las decisiones posteriores.
Diferencias entre las informaciones publicadas
Las informaciones difieren sobre si las negociaciones indirectas han avanzado. Una de ellas señaló que los funcionarios coincidían con la valoración de Trump de que había habido «cierto progreso», mientras que otra afirmó que las negociaciones no habían avanzado y que los mediadores de Qatar esperaban una respuesta iraní a la propuesta revisada de EE.UU. Ambas informaciones señalaron que Estados Unidos e Irán siguen negociando indirectamente a través de mediadores, entre ellos Qatar, y que el programa nuclear sigue siendo un obstáculo.
Las informaciones sobre el plan operativo tampoco afirman que vaya a ejecutarse. Se informó del plan de ataques de tres días y de la orden al Mando Central de completar los preparativos, pero también se explicó que no se han fijado ni la fecha de un posible ataque ni una decisión definitiva. Por tanto, lo que se ha informado hasta ahora es que se están preparando y estudiando operaciones, no que se haya confirmado un ataque.
Hechos confirmados y aspectos aún desconocidos
Hechos confirmados
- El plan operativo del que se ha informado contempla ataques concentrados contra las fuerzas de misiles y drones de Irán, sus instalaciones energéticas y sus bases militares, entre otros objetivos.
- Trump afirmó que mantiene conversaciones productivas con Irán y que no lo atacará antes de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre.
- Se informó de que se ordenó al Mando Central completar los preparativos para reanudar operaciones a gran escala.
- Estados Unidos e Irán mantienen negociaciones indirectas a través de mediadores, pero estas están estancadas por la cuestión del programa nuclear.
Aspectos aún desconocidos
- No se sabe si Estados Unidos reanudará los ataques contra Irán después de las elecciones de medio mandato.
- No se ha confirmado si las negociaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán lograrán avances en la cuestión del programa nuclear.
Qué conviene seguir
- No conviene sacar conclusiones sobre posibles acciones militares después de las elecciones basándose únicamente en la declaración de que no habrá ataques antes de ellas; es necesario comprobar si posteriormente se anuncian declaraciones o decisiones oficiales.
- Dado que el programa nuclear es el asunto central de las negociaciones indirectas, conviene seguir si se confirma algún avance y si Irán responde a la propuesta revisada de EE.UU.
- Es importante seguir la llegada del grupo de ataque del portaaviones a Oriente Medio y los cambios en su despliegue, sin interpretar el movimiento de fuerzas, por sí solo, como prueba de que se haya decidido atacar.
Referencias
- Otras coberturas consultadas: koreatimes.co.kr



















